El uso de tarjetas de crédito y débito se ha convertido en una rutina diaria para millones de personas, desde pequeñas compras en el supermercado hasta pagos más importantes. Sin embargo, este método tan habitual también implica riesgos. La Guardia Civil ha advertido recientemente del peligro creciente de fraudes relacionados con estas tarjetas, especialmente a través de robos de datos y clonación.
El llamado «dinero de plástico» puede resultar muy cómodo, pero en cuestión de segundos un delincuente puede copiar su información y hacer cargos fraudulentos a tu cuenta. Por eso, el Instituto Armado trabaja en conjunto con bancos y empresas tecnológicas para prevenir y perseguir estafas vinculadas al uso de tarjetas bancarias, tanto físicas como en el entorno online.
Según señalan los expertos, cada día se detectan nuevos métodos de estafa relacionados con tarjetas. Esto ha motivado el lanzamiento de campañas de concienciación para educar a la ciudadanía en hábitos seguros de uso de tarjetas de pago.
Recomendaciones clave de la Guardia Civil para evitar estafas con tarjetas bancarias
Desde el equipo de delitos telemáticos de la Guardia Civil se insiste en que la prevención es la mejor defensa frente a los fraudes con tarjeta. Para ello, han publicado una serie de consejos esenciales:
- No compartas nunca tus datos bancarios ni tu PIN con nadie.
- Activa la verificación en dos pasos para operaciones online.
- Revisa periódicamente los movimientos de tu cuenta para detectar operaciones no autorizadas cuanto antes.
- No utilices redes Wi-Fi públicas al realizar pagos online o consultar la app de tu banco.
Pero además de estas medidas habituales, los agentes especializados han querido destacar una recomendación menos conocida pero crucial para evitar fraudes físicos al pagar con tarjeta.
El consejo que pocos siguen y que puede evitar que te roben dinero con tu tarjeta
Una práctica muy común pero peligrosa es entregar la tarjeta al vendedor y no vigilar lo que hace con ella. En muchos comercios, el TPV (Terminal Punto de Venta) no está visible y el dependiente se lleva la tarjeta durante unos segundos. Ese breve instante puede ser suficiente para copiar la banda magnética o clonar la tarjeta, con consecuencias económicas graves.
Por ello, la Guardia Civil recuerda un consejo muy concreto y fácil de aplicar:
Nunca pierdas de vista tu tarjeta cuando vayas a pagar. Si el lector de tarjetas no está a la vista, solicita un TPV móvil.
Esta simple acción puede marcar la diferencia entre un pago seguro y una estafa. Los ciberdelincuentes aprovechan esos segundos para copiar tus datos, así que exige siempre ver el proceso de pago y realiza tú mismo la operación cuando sea posible.
Cómo actuar si sospechas que has sido víctima de una estafa con tu tarjeta
Si detectas cargos sospechosos o crees que tus datos han sido comprometidos, actúa rápido siguiendo estos pasos:
- Bloquea inmediatamente la tarjeta desde la app de tu banco o llamando a su servicio de atención.
- Contacta con tu entidad bancaria para informar de lo ocurrido y solicitar el reembolso si procede.
- Denuncia el fraude ante la Guardia Civil o la Policía Nacional.
La rapidez es clave para evitar daños mayores. Cuanto antes se actúe, mayores serán las posibilidades de recuperar el dinero y frenar nuevos cargos.
